Toca ahora hablar de libros en los que la violencia política ha transcurrido en casa.
Como es lógico, son muchos más los libros que he leído relacionados con lo ocurrido aquí que en el resto de lugares con lo que me ha resultado más sencillo hacer esta entrada que las de Argentina e Irlanda del Norte.
En los años sesenta y setenta, en muchos lugares del mundo donde había una situación de injusticia social, agravada aquí por la existencia de una terrible dictadura, proliferaron las organizaciones de «corte revolucionario» y alguna, ETA entre ellas, practicó la lucha armada.

A la muerte del dictador en los setenta, la mentalidad de la sociedad estaba tan por delante del régimen político franquista, que la minoría partidaria de la continuidad del régimen, a pesar de morir matando en muchos casos, no pudo evitar la transición hacia un régimen democrático, más o menos homologable con el entorno europeo.
Las primeras elecciones supusieron un disgusto para la enorme cantidad de siglas en las que se dividían las organizaciones que pretendían cambios revolucionarios que todavía se creían posibles y, aunque la mayoría reconoció la nueva situación, otras insitieron en que nada había cambiado y continuaron su andadura.
No puedo dejar de citar, a modo de prólogo, un libro que me marcó por su sinceridad, LA CALLE ES NUESTRA: LA TRANSICIÓN EN EL PAÍS VASCO, 1973-1982 de varios autores y coordinada por Mikel Toral y prologada por Antonio Rivera, que ,hablando de personas que perteneciendo a la extrema izquierda durante la transición, tuvieron la madurez de saber interpretar lo que pasó diciendo cosas como éstas:
Hay veces en la historia, muy pocas, no todas las generaciones pueden vivirlo y contarlo así, que un trozo de humanidad asiste al amanecer de un cambio. Le llamamos a eso revolución. Eso es lo que pensábamos estar viviendo entonces. Y ese recuerdo nos queda.
Cuando la echamos a votos resultó que sumaban más los partidarios de cambiar algunas cosas pero no de cambiarlo todo. Sumaban más que nosotros que de tanto movernos habíamos confundido el universo mundo con nosotros mismos.
No estábamos solos. ¡Menos mal! Porque, como en innumerables ocasiones hemos comentado entre viejos excombatientes, miedo da si llegamos a ganar.
“No todo era posible, ni quizás deseable”. Y es que, la ambición de aquel sueño de cambio, con objetivos tan extremos y absolutos, lo habría convertido, de ganar, en una pesadilla.
Éramos, o nos creíamos, revolucionarios. Pero nosotros éramos, sobre todo, militantes antifascistas. Lo demás era un añadido. Y por eso, aunque defendíamos en nuestros programas de máximos mundos perfectos, acabados y cerrados, o incluso la violencia revolucionaria, aquello de que el poder nace de la punta del fusil, nuestra lucha fue sobre todo pacifica y destinada a sumar más y más voluntades libres
Por desgracia, como digo, no todas las organizaciones aceptaron las cosas así y no siempre las cosas transcurrieron y acabaron bien.
Hubo cierta izquierda a la que también le defraudaron los resultados de las primeras elecciones, pero no tuvo madurez para aceptarlo. Una izquierda que, como digo yo, considera que perdió la transición y sigue reclamando la abolición del régimen del 78 como si fuese posible viajar en el tiempo, a una época que, por cierto, casi ninguno de ellos ha conocido.
En nuestro caso, además, hubo una parte del entorno abertzale a la que, también le defraudó la posterior negociación del Estauto de Gernika y por ello decidió continuar con la estrategia de la violencia política. Como reacción, hubo una contraparte del aparato del estado que quiso tomar atajos utilizando la violencia para combatir la violencia.

De eso va a tratar esta entrada, de los libros que hablan de épocas en las que la violencia se impuso como estrategia de unos para continuar la lucha por los objetivos no alcanzados y como sistema de otros para eliminar a las organizaciones que la utilizaban, así como de los efectos que produjo en la sociedad.
He seleccionado seis libros; tres de ficción, de los que dicen sin decir, dos crónicas con dos visiones muy diferentes y un ensayo o algo parecido.
1.- «El hombre solo» de Bernardo Atxaga 1994 *****
Argumento : Carlos, un exmilitante de ETA, dirige un hotel en Barcelona y, atrapado por su pasado violento, se ve forzado a ayudar a dos antiguos compañeros tras un atentado.
La novela explora su lucha interna entre el deseo de olvidar y la imposibilidad de escapar de la culpa y el miedo. Durante unos días marcados por la tensión y la intriga, Carlos arrastra a quienes le rodean de vuelta al peligro del que intentaban huir.

Críticas Positivas:
- Se destaca la complejidad psicológica del protagonista cuya lucha interna y ambigüedad moral resultan literariamente muy efectivas y atrapan al lector. Se valora su capacidad para mantener la intriga y la tensión a lo largo de la narración, logrando que el lector se implique en el destino del personaje principal.
- Se reconoce el cambio de registro de Atxaga hacia un estilo más realista y actual, alejándose de los mundos fantásticos de obras anteriores, y abordando temas complejos como el desencanto y la culpa. El libro es considerado un thriller bien escrito que refleja la complejidad del conflicto vasco y el desencanto de una generación.
Críticas Negativas:
- Varios críticos señalan que los personajes secundarios están tratados de manera superficial o estereotipada, especialmente los policías y las mujeres, restando profundidad a la novela. También se menciona que, a pesar de la intriga, la novela puede resultar lenta o pesada, con momentos insulsos y diálogos triviales que diluyen la acción y el interés.
- Se reprueba la falta de autocrítica hacia los personajes vinculados a ETA y una visión algo parcial del conflicto, lo que puede limitar la profundidad del mensaje y algunos lectores consideran que las reflexiones filosóficas interrumpen el ritmo de la trama, haciendo que la lectura se vuelva menos fluida y más difícil de enganchar.

Mi Opinión: Me ha vuelto a encantar leerla y siento que es además, de muy buena novela, un ejercicio extraordinario de crítica a la violencia sin necesidad de decirlo expresamente.
Tengo mala memoria y como no recordaba exactamente la parte final, la novela me ha vuelto a atrapar y no he podido parar hasta llegar a ella.
No sólo quiero destacar su extraordinaria calidad literaria también quiero comentar el mérito que le doy a su autor por su valentía al escribirla.
La novela esta escrita en los finales de los 80-90 y situa la accion en 1982 recién instaurada la democracia.
Las menciones sobre falta de autocrítica hacia los personajes antiguos miembros de ETA y sobre tratamiento estereotipada sobre la policía, no tienen mucho sentido; creo que son críticas de personas que o bien han leido el libro por encima o sólo conocen el argumento de oídas.
Manifestarse como hace la novela sobre la violencia política en el año 90 en que está escrita, en euskera en primer término además, estoy seguro de que le ocasionaria muchisimos problemas en los medios euskaldunes a los que pertenece el autor. Significaba mojarse y mucho además.
En cuanto a la opinion que cualquier vasco tenia en el año 82 de la policia yo diría que incluso se queda corto y seguro que se autocensura.
Mejor explicado, esto se comenta en el articulo El conflicto desde la zona negativa de Carlos Gomez del blog suburbano, en el que incluye además la opinión de un tercero, Iban Zaldua , más cercano conocedor de la problemática de escribir en euskera sobre estos temas.
2.-«Como si todo hubiera pasado» de Iban Zaldua 2018***
Argumento: Es una colección de 42 cuentos escritos entre 1999 y 2018 que reflejan la vida en el País Vasco durante el conflicto con ETA. A través de diferentes personajes y perspectivas, muestra cómo la violencia afectó el día a día de la sociedad vasca, mezclando realidad con elementos de fantasía para ofrecer una visión amplia y compleja.
El autor busca evitar el olvido y enfrentar el pasado con honestidad, mostrando que aunque la violencia haya terminado, sus raíces siguen presentes. La obra no juzga desde un solo punto de vista, sino que recoge varias voces para entender mejor la historia reciente.

Críticas Positivas:
- El libro usa un humor ácido y oscuro que da originalidad a los relatos. Sus cuentos logran mostrar diferentes puntos de vista sobre el conflicto vasco, usando narrativas variadas y personajes diversos.
- La prosa es ágil y el autor mezcla lo realista con toques de fantasía y ciencia ficción para tratar temas delicados. Tiene una sensibilidad especial al retratar a la sociedad vasca y permite comprender mejor sus heridas.

Críticas Negativas:
- Al ser una antología monotemática, puede saturar si se lee del tirón porque todos los relatos giran en torno al mismo tema. El enfoque de las relaciones a veces deja preguntas sin respuesta, lo que puede resultar insatisfactorio para algunos lectores.
- El uso de fantasía, aunque original, puede alejar a quienes prefieren análisis realistas sobre el conflicto. La variedad de estilos y perspectivas puede resultar dispersa y difícil de seguir para lectores que buscan una sola narrativa fuerte.

Mi valoración: Como decía a este libro llegué desde la defensa que el autor hace del libro El hombre solo de Bernardo Atxaga en el articulo El conflicto desde la zona negativa de Carlos Gomez del blog suburbano. No lo conocía y lo he leído ahora por primera vez.
El autor, más joven que Atxaga, pertenece a una generación que conoció de joven la violencia como arma política ya en los ochenta y noventa, en plena estrategia del sufrimiento y, aun teniendo una visión amplia de lo que pasaba en Euskadi, acaba por salir de la comodidad de callarse.
A pesar de que no me suelen interesar los libros de relatos, este me ha sorprendido muy gratamente
Los relatos sorprenden por su imaginación y por la forma de engañarnos para que en cada cuento se reflejen las diferentes posturas de las personas antes las situaciones que se plantearon en nuestra sociedad, especialmente a partir de la época posterior a la transición.
Yo he disfrutado mucho leyéndolos, y como antiguo aficionado a la ciencia ficción, algunos de los relatos me han parecido muy bien tramados.
Como en el caso de El hombre solo de Atxaga, el libro, es de los que dicen sin decir, describe unas situaciones que muchas veces tras una supuesta ironía esconden una profunda crítica.
Resulta un libro muy atractivo de leer ya que los cuentos son cortos y es posible espaciar la lectura para dejar reposar el sorprendente contenido de alguno de ellos.
3.- «Purgatorio» de Jon Sistiaga 2022 ***
Argumento: Cuenta la historia de Josu, un exmiembro de ETA que decide confesar un asesinato cometido hace treinta y cinco años en el País Vasco. A través de cartas dirigidas a la hija de la víctima, a un policía y a un antiguo compañero, Josu revela secretos y culpa que nunca han sanado.
El libro es un thriller que habla de memoria, arrepentimiento y la difícil reconciliación de una sociedad marcada por el dolor.

Críticas Positivas:
- Se destaca su claridad y valentía al tratar el dolor y las heridas del conflicto vasco, logrando transmitirlo de forma cercana y sin etiquetas ideológicas. La construcción de los personajes es profunda y realista, mostrando distintas voces: víctimas, arrepentidos y quienes prefieren olvidar.
- Tiene un ritmo ágil y logra mantener el suspenso, atrapando al lector desde el principio hasta el final. Es valorado como un libro necesario que ayuda a pensar y a recordar, promoviendo la memoria y la autocrítica en torno al pasado.
Críticas Negativas:
- Algunos lectores opinan que el diseño resulta precipitado y deja ciertos temas abiertos o sin desarrollar lo suficiente. Se menciona que literariamente, Sistiaga es más periodista que escritor, por lo que su estilo puede parecer poco elaborado para quienes buscan una fuerte voz literaria o profundidad narrativa como en novelas de autores consagrados.
- Hay quien echa en falta mayor distancia literaria o simbólica y una exploración más compleja del contexto, comparando la obra con otros exponentes del género. En resumen: «Purgatorio» es valorado por su realismo y honestidad, pero recibe algunas críticas por su estilo narrativo y la resolución de la trama.

Mi valoración: A mí el libro me impactó y no me lo esperaba. Plantea un tema peliagudo, la existencia de dirigentes en la sombra que nunca arriesgaron nada y que fueron los más duros entre los duros.
Yo siempre he pensado que esto podía ocurrir y de hecho, a otro nivel claro, todo el mundo ha conocido a personas muy radicales en sus opiniones sobre la conveniencia de la práctica de la violencia, pero luego poco consecuentes en su vida personal y la de su familia.
Me pasó con Patria, la famosísima novela, en España sobre todo, de Fernando Aramburo, que, aunque no me gustó, porque me pareció una novela sin terminar de corregir, le sobraban muchas páginas, contaba una historia que podía perfectamente haber ocurrido.
No obstante, la crítica que señala al autor más como periodista que como escritor quizá sea acertada, ya que algunas de las reflexiones de los personajes y sus descripciones resultan un tanto impostadas. Les hace decir tantas cosas (no quiere que se le quede nada en el tintero) que sus siloloquios no quedan naturales.
La releectura, al ya conocer la trama, me ha resultado por eso un tanto pesada , así que le he bajado una estrella en la valoración de Calibre (lo siento).
A pesar de todo la historia es valiente y atractiva y gustará a pesar del final.
4.- «ETA 1958-2008 Medio siglo de historia» de Iker Casanova 2007 **
Argumento: El libro narra la evolución del grupo ETA desde su nacimiento en 1958 hasta 2008. Explica cómo surgió y se transformó ETA, y repasa los principales hechos y cambios que marcaron su historia.
El autor presenta la organización como un fenómeno político muy relevante para entender el País Vasco, mostrando desde un punto de vista crítico las causas, las transformaciones internas y las acciones principales de ETA, buscando ofrecer una visión accesible y clara sobre el conflicto vasco y su complejidad.

Críticas Positivas:
- Se valora que el libro es un trabajo muy detallado, considerado por varios lectores como la obra más completa sobre la historia de ETA. Su estilo documental y accesible ayuda a comprender las claves del conflicto y la evolución política y social del País Vasco durante cinco décadas.
- Se destaca la capacidad del autor para aportar una perspectiva diferente a la oficial, recogiendo hechos y voces poco visibilizados en el discurso común. Además, el libro incluye tanto la historia política como la organizativa, lo que permite entender los debates internos y contextos de ETA.
Críticas Negativas:
- Algunos lectores señalan que el libro, pese a ser muy detallado, no profundiza lo suficiente en aspectos teóricos ni en ciertos debates internos que para algunos resultan fundamentales, especialmente en los primeros 20 años de ETA.
- Hay quienes critican que el enfoque del autor y de la editorial, cercana a la izquierda abertzale, pueda condicionar el relato, mostrando hechos desde una óptica alternativa que no siempre es neutral ni precisa en determinados datos históricos.

Mi valoración: He leído este libro sabiendo que aportarìa una visión diferente sobre la historia de ETA dada la adscripción ideológica de su autor, conocido representante de la izquierda abertzale.
Quería contrastarlo con el que comento después de Jose Felix Azurmendi, “Eta de principio a fin”, y que yo había leído con anterioridad.
El libro no está mal escrito y toda la secuencia de divisiones internas y el papel que cada una ha ido desempeñando, si es que ocurrieron tal como lo cuenta, espero que sí, resulta de interés al menos para los que hemos vivido esa época. Efectivamente no sólo estaba ETA.
Me imaginaba que el libro intentaría justificar, no ya el por qué se inició la lucha armada, ya que para eso no hacía falta un libro, sino sobre todo el porqué la violencia se prolongó tanto tiempo.
El libro consigue, en mi opinion, lo contrario de lo que pretende. Consigue, creo yo, que nos asustemos de todo lo que han y hemos pasado para llegar al presente.
Destaca, con razón, el papel detonante de la violencia del terrorismo de estado y de los GAL en un período determinado; pero después resulta escalofriante leer el simplismo de las argumentaciones y los análisis de la realidad de ETA y la izquierda abertzale por los que, según el autor, se continuó con la práctica de la violencia.
Tampoco me convence, a pesar de que lo intenta, el afán de demostrar que ETA era de izquierdas casi desde que nació y poco menos que el motor y líder absoluto de toda la lucha antifranquista y abertzale.

Hay un momento en el libro en el que hablando del “malísimo resultado” de la negociación del estatuto de la Moncloa (que es como despectivamente denomina al estatuto de Gernika) en el que afirma:
“Cabe especular sobre qué hubiera sucedido en el caso de que PNV y EE se hubieran plantado ante Madrid junto a la izquierda abertzale y hubieran dicho que si el estatuto no contemplaba los cuatro territorios no iban a aceptar”
Yo también he especulado muchas veces sobre lo que habría sucedido con la opinión sobre ETA si, tras la muerte del dictador, se hubiese mantenido en la retaguardia o hubiese actuado solo defensivamente, y , tras las primeras elecciones, hubiese dejado a otros la continuidad de su lucha política desapareciendo.
Así, en la otra crónica sobre ETA, “Eta de principio a fin” de Jose Felix Azurmendi, también incluída en esta entrada, se cita a José Ramón Caso, secretario general del CDS y poco sospechoso de estar a favor de ETA, que escribe en Diario 16 después de las elecciones de 1979 y 1982
“No se puede hablar del problema vasco sin partir del conocimiento de algunos hechos, como son que en las elecciones generales de 1979 y 1982, el 53,5% del electorado vasco se inclinó por partidos nacionalistas (PNV, EE o HB), y que ese porcentaje se elevó al 67,2% en las elecciones autonómicas de 1980; que, según los datos del Informe FOESSA (1975-1981), aproximadamente, el 50% de los residentes en Euskadi consideraban en esas fechas a los terroristas de ETA como patriotas o idealistas”.
El libro pretende también en varias ocasiones establecer paralelismos con la crónica descrita en la entrada sobre Irlanda del Norte.
Sin embargo, de su lectura, se desprende con claridad meridiana la supeditación de la rama política a la militar, justo lo contrario de lo que se cuenta en No digas Nada.
La contínua cita de comunicados de la organización militar y de las otras organizaciones dirigentes del entorno de la izquierda abertzale, además de resultar escalofriantes, por su simplismo como decía, demuestra quién ha estado al mando durante todo el proceso.
Aquí no ha habido un Gerry Adams que, con mano firme, condujera el proceso hasta el final; aquí lo que ha habido son grupos de la propia izquierda abertzale que han tenido que ofrecer a ETA una plataforma en la que aterrizar su decadencia y permitirles aparentar un abandono voluntario de la lucha armada.
Y todo eso para que, al final del camino, estemos y estén donde están, soportando las críticas de sus sectores juveniles más radicalizados por estar, según ellos, haciendo lo mismo que el PNV, al que obsesivamente tanto se machaca durante todo el libro.
5.- «ETA de principio a fin» de Jose Felix Azurmendi 2014 ***
Argumento : El libro narra la historia completa de la organización ETA, desde sus inicios en los años cincuenta hasta el fin de su actividad armada en 2011, usando un relato periodístico y documentado. Azurmendi repasa atentados, hechos políticos y sociales, y deja que los hechos hablen por sí solos, sin emitir juicios.
Es una crónica exhaustiva que expone la evolución, los conflictos internos y el contexto de ETA y sus oponentes. El autor busca ayudar al lector a construir su propio relato sobre este largo y complejo conflicto vasco.

Críticas Positivas:
- Se destaca que el libro ofrece una crónica muy documentada y detallada, aportando nuevas fuentes y referencias sobre la historia de ETA, lo que ayuda a construir un relato propio y plural.
- Muchos consideran que su aproximación es rigorosa y valiente , sin inventar nada y fundamentando cada afirmación con material recogido durante décadas de actividad periodística.Se valora positivamente que el autor sea capaz de acercarse a un tema delicado con equilibrio, mostrando diferentes perspectivas y etapas del conflicto vasco.
Críticas Negativas:
- Algunos críticos opinan que el libro carece de suficiente reflexión sobre las dinámicas internas de ETA y la evolución ideológica de sus militantes. Se señala que, pese a la abundancia de hechos narrados, resulta difícil encontrar análisis profundo o autocrítico, limitándose en ocasiones a la mera exposición cronológica.
- Hay quienes critican que la relación puede resultar incómoda en su neutralidad y distancia, y que falta mayor desarrollo en la explicación de los aspectos humanos o sociales del conflicto.

Mi valoración: Aunque había leído este libro antes del de Iker Casanova, lo presento después y enlazo los comentarios, para evidenciar el contraste entre una crónica periodística profesional de hechos, éste libro, y una historia de parte explicada que es el primero.
He intentado leer en paralelo ambos libros en alguna de las épocas para ver cómo relataban los mismos hechos uno y otro, pero me ha resultado muy pesado y lo he tenido que dejar.
Ninguno de los dos me lo ha facilitado porque no presentan una cronología mediante indices o títulos que indiquen el año que se está describiendo, pero me ha servido para comprobar que uno, el de Iker Casanova hace más hincapié en las propuestas de ETA y KAS y la IA y en la falta de respuesta de los demás, especialmente el PNV, y el otro utiliza más las citas periodísticas de los diversos medios sin definirse tanto.
Aporta las justas citas y opiniones para mejor entender los hechos, casi todas de fuentes periodísticas, insisto con una clara intención de resultar ecuánime, que al menos a mí, me ha parecido más interesante y me ha permitido entender mejor la secuencia de hechos relacionados.
Aporta también muchos más detalles que el anterior, tantos que puede resultar excesivo, sobre todo en la parte final.
No oculta, como sí hace el otro, las críticas y disidencias internas de ETA a lo largo del tiempo e insinúa diferencias sobre la versión oficial del GAL y el resto de grupos del terrorismo de estado, así como que las contínuas detenciones de los tiempos finales podrían obedecer a procesos de infiltración.
“Eta no ha sido siempre ni igual ni la misma”
Es una de las primeras frases del libro escrito, este sí, igual que No digas nada, por otro periodista muy ligado al nacionalismo vasco y gran conocedor de los hechos relatados y que, por lo que me ha parecido, no trata ni de justificar ni de juzgar nada sino aportar hechos.
No utiliza historias personales como hace Patrick Radden Keefe y no resulta tan entretenido, pero se lee muy bien, mejor que el de Iker Casanova, sin pretender decir que éste esté mal escrito.
Impresiona en los dos libros el relato de los tiempos en que coincidían actuando y discrepando tres organizaciones que praticaban la lucha armada, ETAm, ETApm y los CCAA. Para la mayoría todo era ETAm pero la realidad, como siempre, era más complicada.

El relato de la represión y los atentados perpretados por fuerzas policiales y mercenarios sobre personas ligadas a la izquierda abertzale también resulta espeluznante y es otra de las claves que explican la persistencia de la estrategia de acción-represion-concienciación que está en la base de la razón de ser de la lucha armada.
“1992 El año en el que eta perdió la cabeza”
Así titula el autor con razón uno de los capítulos en el que destaca dos hechos que marcan claramente el futuro:
- la caída en Bidarte de la dirección de ETA, el conocido como colectivo Artapalo, que lleva al ministro del Interior francés a asegurar que ETA está decapitada
- y la autocritica incluida en los llamados papeles de Antxon (Eugenio Etxebeste) juzgando el final de la validez de la vieja estrategia de acción-represión-radicalización al reconocer que “la represión ya ha reducido su barbarie tradicional” y “que continuar por el mismo camino conduciría a asumir numantinamente la derrota militar”.
A partir de este capítulo la situacion se vuelve absolutamente loca y los hechos se suceden a toda velocidad hasta el final.
Por último incluyo la cita final del autor sobre el libro que dice:
Me he sentido obligado a hacer esto cuando todavía mi memoria, mis apuntes y mis recuerdos son lúcidos. A partir de este relato, una de las cosas que he pretendido es dejar una serie de cuestiones para que otros tiren de ellas, porque soy consciente de que por intereses diversos y contradictorios no hay mucho interés en recordar las cosas. Y cuando se recuerdan, solo lo que conviene a cada quien y de la manera en que conviene a cada quien. Entiendo que parezca fría la manera de recordar las cosas, las muertes y todo lo que ha ocurrido, pero era la única forma posible con estos objetivos.
6.-El eco de los disparos de Edurne Portela 2016**
Argumento: El tema central del libro es la reflexión sobre el impacto de la violencia de ETA en la vida y la memoria de la sociedad vasca. Relata cómo la violencia de ETA ha marcado la vida cotidiana y la memoria de muchas personas. La autora reflexiona sobre el silencio social y la indiferencia frente a la violencia del pasado.

Portela muestra que la cultura puede ayudar a entender y sanar las heridas. El texto busca que la sociedad se implique en construir una convivencia más justa y consciente
Críticas Positivas:
- El ensayo es valorado por mostrar la complejidad de la realidad vasca, evitando simplificaciones y abriendo caminos de análisis sobre los discursos de violencia y sus implicaciones.
- El libro es apreciado por abordar el papel del testigo y la responsabilidad colectiva frente al pasado, proponiendo la memoria y la cultura como herramientas para afrontar los traumas.

Críticas Negativas:
- Algunas críticas consideran que el análisis de Portela puede pecar de ser demasiado duro y directivo, especialmente al juzgar la representación banal de la violencia en otras obras culturales como el cine, a veces sin hurgar suficientemente en las heridas o proponer una reflexión más abierta.
- Se señala que, aunque se valora su subjetividad, algunos lectores sienten que los testimonios y análisis pueden llegar a ser incómodos, e incluso preferirían un enfoque menos detallado en lo narrativo.

Mi valoración: De oca a oca y tiro porque me toca; si al libro de Iban Zaldua llegué desde el de Atxaga, a éste llego desde el prólogo del libro de Iban Zaldua.
La postura de Edurne Portela respecto al impacto negativo que ha tenido la práctica de la violencia política en la sociedad vasca se explicita de forma contundente en este libro, que es más un ensayo que otra cosa y por tanto, sobre todo en la primera parte, de lectura no muy sencilla.
En el libro se critica también la teoria de la equidistancia esgrimida por parte de algunas asociaciones y medios para rechazar cualquier relato o proyecto que presente una visión más realista y que contemple las otras violencias que también han existido. La autora presenta varios ejemplos que lo confirman, algunos los cito al final de este comentario.
Este no es de los libros que dicen sin decir, la autora dice muchas cosas sobre el comportamiento social en la época de su juventud que, como en el caso de Iban Zaldúa, coincide en los noventa, el inicio del período más complicado socialmente y que Edurne Portela describe en su novela Mejor la ausencia, que en su día me gustó bastante según mi nota en Calibre.

Aparte de la profundidad de su análisis y las referencias a otras personas que han profundizado en los temas de comportamientos sociales ante la violencia, aporta refencias a otros libros y películas de la misma temática para quien quiera profundizar:
- Asier eta Biok (2013) es el primer largometraje documental del actor Aitor Merino.
- Tiro en la cabeza (2008) de Jaime Rosales: un proyecto cinematográfico encomiable sobre la violencia y el silencio.
- La casa de mi padre (2008) película de Gorka Merchán (1976) que plantea, en su caso desde el lenguaje visual y un excelente guión, la intricada red de relaciones afectivas en la que se asienta la violencia, contribuyendo desde el cine a un corpus literario en el que aparecen víctimas del entorno abertzale junto a víctimas que sufren por culpa de ese mismo entorno.
- Lasa eta Zabala (2014) de Pablo Malo una representación fidedigna del caso que inicia el abogado Iñigo Iruin como acusación particular de las familias Lasa y Zabala contra Enrique González Galindo, Julen Elgorriaga, Ángel Vaquero, Felipe Bayo y Enrique Dorado. Combina durante el film el desarrollo de la trama legal con escenas vívidas y realistas del secuestro, tortura y muerte de los dos jóvenes.

- Letargo de Jokin Muñoz.– Uno de los autores que mejor ha tratado el tema del silencio en lo literario es el navarro Jokin Muñoz quien, a través de la imaginación literaria, explora en algunos de sus cuentos de la colección Bizia Lo, traducida al castellano como Letargo, la complejidad de las relaciones en el seno más íntimo de la familia. Esta colección consta de cinco cuentos que trazan, a través de relatos íntimos, la historia de la violencia en el País Vasco y Navarra desde la posguerra hasta el siglo XXI.
- Noticias de la Frontera (1994) de Juan Gracia Armendáriz, autor navarro que en varias de sus obras aborda el tema del acoso de ETA, ya sea de forma directa o tangencial.
- Twist de Harkaitz Cano (Susa, 2011; con traducción de Gerardo Markuleta, Seix Barral, 2013). Esta novela plantea cuestiones fundamentales sobre la representación de la violencia, aquellos que la ejercen, y sus víctimas.Twist toma como base narrativa la historia de los dos militantes de ETA, Lasa y Zabala, que fueron secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos en octubre de 1983 a manos de los GAL.
- Ojos que no ven (2008) de J. A. González Sainz gira en torno a las relaciones familiares de Felipe y la destrucción progresiva de su mundo al entrar en él la violencia de ETA, encarnada en su hijo mayor y respaldada y alentada por su mujer.
