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La violencia política en la literatura: Argentina.

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Antes de Nada


La lectura de este libro de Martín Caparrós con sus comentarios sobre la política de los años 60 y 70 y su militancia en montoneros, me llevó a pensar en otros libros que con la violencia política como fondo he leído y a crear algunas entradas específicas para ellos.

Aunque este libro no encaja en esa categoría y no es ni una crónica ni una novela, sino un conjunto de recuerdos y citas interesantes, muy representativas de la época que le tocó vivir, sobre todo de joven, y ya que me ha servido de disculpa para empezar, hablaré un poco de él.

Antes de nada Martín Caparrós

Además de contarnos parte de su vida, el libro comparte de forma insertada las reflexiones que le genera la enfermedad que padece, ELA, pero no comentaré nada al respecto porque no he sido capaz de leerlas.

Como digo, la idea de comenzar esta entrada me surgió al leer la mención que hace a la historia de Silvia Labayru que da lugar a otra extraordinaria novela, La Llamada, escrita por la periodista Leila Guerriero y que leí por la recomendación hecha por Juanjo Millas en su programa de la SER y que, por supuesto, incluyo en esta entrada.

También menciona la serie de 5 novelas escritas por él y por Eduardo Anguita, La Voluntad, que constituyen una crónica de la historia de la militancia revolucionaria en la Argentina.

Voy a transcribir algunas citas del libro «Antes que nada» porque me sirven para prorrogar prácticamente todos los libros de esta serie ya que, en el fondo, todos hablan de una violencia que procedía en su mayor parte de las ideas inconcretas de justicia social que predominaban entre la juventud de aquellos años sesenta.

Eran tiempos —ya casi nadie lo recuerda— en que los obreros habían sido ungidos por una de las ideologías dominantes como los salvadores, los constructores de ese mundo nuevo, más o menos perfecto, que ya estaba llegando. Ser obrero era, para la izquierda, formar parte de la clase elegida. Y los que no lo eran se rendían a su predestinación, los respetaban, se llenaban de culpa por mantener sus costumbres burguesas”

“Era difícil, entonces, no quererlos: unos jóvenes desarrapados pero cultos, inteligentes pero audaces, sonrientes y barbudos que acababan de desbancar a un tirano sanguinario y prometían las mejores cosas. Camisas verde oliva, boinas, armas; aquella campaña militar había durado menos de tres años y se convirtió en un modelo para tantos: tantos lo intentaron, nadie lo volvería a conseguir —pero, entonces, nadie lo sabía.

antes de nada

“En nuestras interminables conversaciones de adolescentes exaltados discutíamos cantidad de cosas salvo cómo sería esa sociedad por la que nos jugábamos la vida. Sí, decíamos que sería más justa, que no habría ricos y pobres, que todos vivirían mejor, pero eran imágenes vagas, imprecisas —y era raro, casi sospechoso, que en medio de tantas fantasías nunca fantaseáramos sobre cómo serían nuestras vidas y todas las vidas cuando al fin lo lográramos”.

Se construía un sistema teológico donde la verdad estaba garantizada por un elemento externo: ya no era un dios pero sí la ciencia, la dialéctica o lo que fuera, un saber que unos pocos dominaban. Lo cual hacía necesario, como en cualquier religión, que hubiera unos intermediarios, sacerdotes capaces de «interpretar» las palabras sagradas y traducírselas a la grey entusiasta e ignorante. Así, gracias a su supuesto saber, esos sacerdotes pasaban a ocupar un lugar de poder —la vanguardia, el comité central— que hacía que esos intentos revolucionarios se volvieran tan autoritarios como los sistemas que intentaban reemplazar”

Acaba el libro no siendo del todo pesimista ya que confiesa que

«soy estúpidamente optimista a mediano plazo: tengo claro que en el corto las cosas no parecen ir bien —casi nunca parecen— pero también que, en los tiempos largos de la historia, todo siempre mejoró, a golpes o a estirones, y que no hay razón para que deje de hacerlo”

He seleccionado para esta entrada dos libros que se situan en dos épocas y dos situaciones distintas. Uno relata la historia de la organización Montoneros y el otro un episodio especialmente trágico de la represión producto del golpe de estado militar del 76.

Como siempre para ayudar a entender el argumento y las opiniones más extendidas sobre las novelas que voy a comentar me voy a ayudar de Perplexity y los asteriscos en el título indicarán mi valoración.

Pero, en esta ocasión, cuando manifieste mi opinión, es posible que verse más sobre lo que cuenta el libro que sobre su calidad literaria ya que no siempre es lo más importante en este tipo de libros.

1.- «Montoneros La Buena Historia» de Jose Hector Amorin 2005 ***

Argumento: «Montoneros: La Buena Historia» de José Héctor Amorín es un relato testimonial que reconstruye la historia del grupo guerrillero Montoneros desde la experiencia personal de uno de sus fundadores. El libro mezcla relatos íntimos, escenas de operativos y reflexiones, mostrando las motivaciones, contradicciones y tragedias internas de la organización.

montoneros

Amorín describe tanto la militancia como los miedos, los debates y las jerarquías de Montoneros, además de las consecuencias emocionales de la derrota política. La obra se destaca por su sinceridad y enfoque personal, más que por ser una investigación académica tradicional

Críticas Positivas:

Se destaca la honestidad y el testimonio personal del autor como exintegrante del grupo, aportando una visión íntima y directa sobre los orígenes y las motivaciones de los Montoneros.​

El relato resalta valores como la valentía, la lealtad entre compañeros y la búsqueda de justicia social en medio de la violencia y el conflicto político argentino de los años 70.​

Jose Hector Amorin

Los lectores valoran el enfoque humano y la capacidad de describir la camaradería y los dilemas internos del grupo, logrando que la historia sea cercana y comprensible.

Críticas Negativas:

Algunas voces consideran que el libro peca de subjetividad y falta de rigor crítico, ya que privilegia la experiencia del autor sin suficiente análisis de contexto histórico o autocrítica sobre las acciones violentas de la organización.​

Se señala una tendencia a justificar o minimizar los hechos controvertidos de Montoneros, sin profundizar en las consecuencias para la sociedad o las víctimas del conflicto.​

Otras críticas apuntan que la obra puede contribuir a una visión demasiado romántica y simplificada de la militancia armada, dejando de lado los debates actuales sobre memoria histórica y reparación.​

Mi valoración: No conociendo a fondo la etapa histórica de Argentina y el peronismo resulta difícil de seguir la historia que cuenta Amorín, especialmente cuando en la segunda mitad del libro da su visión de las razones que condujeron a la organización Montonera a su final.

La época en la que transcurre la historia resulta tan convulsa e intervienen tal cantidad de siglas y organizaciones, que he tenido que salirme de la lectura y consultar la Wikipedia para hacerme una idea de los principales hitos de la época que refleja el libro y aquí aporto un resumen aclaratorio.

montoneros

Coincido con alguna de las críticas en el sentido de que ofrece una visión ecesivamente romántica de los hechos que relata, especialmente al inicio del libro, en su etapa juvenil, cuando parece que estás leyendo una novela de aventuras.

Las críticas a la dirección de Montoneros sobre la postura que adopta a partir del la instauracion del breve gobierno democrático de Héctor J. Cámpora (mayo-julio de 1973), similares a las que realiza Martín Caparrós, recuerdan a las existentes en todas las organizaciones que han utilizado la violencia como arma de lucha, el no saber cuándo parar la fase militar y pasar a la lucha política.

Las reflexiones y los análisis, así como las aportaciones que hace de terceros, sirven para que entendamos las causas del final de la existencia de Montoneros.

Está escrito en un lenguaje coloquial y muy cercano y resultan muy atractivas las expresiones y téminos locales que utiliza.

Es una lectura creo que necesaria para entender algo del espíritu que se movía en mundo en los 60 y 70, en todas partes, no solo en Argentina y latinoamérica, y también para comprender por qué fracasaron.

2.- «La llamada» de Leila Guerriero 2024 ****

Argumento : Esta historia no es nada sencilla ni amable, pero engancha desde el principio. Cuenta la vida de Silvia Labayru, una joven argentina que fue secuestrada y torturada durante la dictadura militar. Lo más fuerte es que estaba embarazada y tuvo a su hija en ese infierno.

Aunque la liberaron, su calvario siguió: muchos de sus compañeros la rechazaron, como si sobrevivir fuera una traición.

El libro mezcla recuerdos, entrevistas y hasta mensajes, y deja claro que la vida de Silvia estuvo llena de dolor, pero también de momentos de amor, humor y contradicciones. Todo gira en torno a una llamada telefónica que, en el peor momento, le salvó la vida

la llamada

Críticas Positivas:

  • Se destaca la precisión y fuerza narrativa con la que Leila Guerriero relata la historia real de Silvia Labayru, logrando un equilibrio entre la profundidad emocional y el rigor periodístico. Es considerada un hito del periodismo narrativo en español, capaz de generar reflexión sobre la memoria, la historia y el papel del periodismo en tiempos de desinformación.
  • Se valora la capacidad de Guerriero para no caer en el victimismo ni en el morbo, mostrando la resiliencia y reconstrucción de la protagonista tras el horror vivido. El libro ha recibido premios internacionales y elogios por su estilo ágil, conmovedor y por abordar experiencias límite de la vida con sensibilidad y, a veces, incluso con humor.La autora es reconocida por su escucha atenta y sin juicios, permitiendo que la voz de la protagonista se exprese plenamente.

Críticas Negativas:

  • Algunas críticas señalan que el libro puede resultar difícil de leer por la crudeza de los hechos narrados, lo que puede generar un impacto emocional fuerte en el lector. Se menciona que la historia, por su complejidad y dolor, puede dejar al lector con una sensación de desasosiego o incomodidad, aunque esto suele ser visto más como un reflejo de la realidad que como un defecto del libro.
  • No se registran críticas negativas importantes sobre el estilo o la investigación, pero algunos lectores podrían considerar que la implicación personal de la autora en la historia contradice la objetividad periodística tradicional, aunque este aspecto también es valorado positivamente por otros críticos.

Mi valoración:

Mi intención con este libro, que no hacía tanto que había leído, era releerlo por encima para dar mi opinión, ya que no tengo memoria. Me ha pasado como siempre que releo libros que me han gustado mucho: los vuelvo a leer enteros.

Es un libro especial como ya comentaré, pero antes de nada, destacar a la escritora y su extraordinaria forma de describir personas, situaciones y cosas.

Me resulta impactante como consigue solo con las primeras páginas ponerte en situación sobre los personajes y sobre lo que se va a contar en el libro sobre Argentina en los años de la dictadura.

No me ha extrañado que, como hace poco en un artículo periodístico, consiga atraparte hasta con la descripción de cómo, amasando un pan, estuvo a punto de perder su anillo. Me ha recordado, en otro estilo, claro, a los articuentos de quien citaba al principio que la recomendó en la radio, Juanjo Millás.

El libro relata cómo en Argentina se alcanzó un nivel de crueldad y violencia prácticamente insuperable y en todo caso solo comparable a lo que hacía la alemania nazi con los judíos.

Recuerdo las dos cosas que me impactaron en esta novela:

  • La violencia llevada a su extremo más cruel al no solo torturar a una persona sino a obligarla, para no morir y no perder a su hija, a rebajarla y humillarla sabiendo las consecuencias que eso iba a tener en su vida posterior.
  • El machismo y la desconfianza de sus correligionarios por no haber muerto como otros, a pesar de que ellos tampoco perecieron, así como ver el efecto que la práctica de la violencia produce en quienes la practican.

Un gran libro en definitiva que consigue que te interesen tanto la historia de la protagonista y el contraste con las entrevistas y puntos de vista de las diversas personas que han formado parte de su vida, como el proceso de elaboración del libro e incluso la relación que se establece entre la autora y la protagonista.

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