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La desigualdad y la pobreza. Capitulo 2: su evolución de los años 50 a los 70.

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La desigualdad y la vida en los 50

A mi padre, por su edad, le tocó una mili, o lo que fuese, muy larga, de nada menos que 7 años.

Con 24 o 25 años entró a trabajar en una de las cajas de ahorro y posteriormente se independizó como los jóvenes de ahora, con cerca de 30 años y en pareja, pero no en una casa en propiedad.

Tuvo que ir a vivir con sus suegros, que vivían de alquiler y tenían sitio, al 3º derecha de una casa de 3 alturas y buhardillas.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

En el 1º izquierda y en el 2º derecha vivían, como era frecuente, dos familias en cada uno con cocina compartida y en la buhardilla también compartían vivienda varias generaciones de una misma familia.

Era parte de una situación que se llamaba subarriendo o chabolismo invisible y hay quien dice que llegó a afectar a un tercio de la población.

De aquella casa, el recuerdo más recurrente que tengo es el frío que se pasaba en invierno, al ir desde la cocina, caliente por la chapa de carbón, a la cama, calentada por el típico ladrillo envuelto en periódico que, previamente se templaba en el horno.

Otra cosa que también era frecuente era el pluriempleo.

Mi padre, a pesar de trabajar en una caja de ahorros, también tuvo que recurrir a él, dado que mi madre, como prácticamente todas las mujeres de su época, no tenía trabajo fuera de casa. Daba clases en un Patronato y llevaba la contabilidad de una carpintería.

Chabolismo en los barrios

Otro gran fenómeno de la época, nada desdeñable, sobre todo en las ciudades, era el del chabolismo, que por ejemplo en Bilbao, en su punto álgido, llegó a afectar, según algunas fuentes, a entre 25.000 y 40.000 personas que llegaban para trabajar desde las zonas rurales y no tenían dónde vivir.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

Hay que darse cuenta de que en esos 20 años Euskadi aumentó su población en casi un millón de personas, pasando de 1.422.000 habitantes en 1950 a 2.334.000 dos décadas después.

El gran ascenso de los 60.

AI inicio de los 60, manteniendo el pluriempleo, mis padres pudieron por fin emanciparse adquiriendo una casa en propiedad, ¡con ascensor!, pero todavía con cocina de carbón (chapa).

Recuerdo el tiempo enorme que tardaban en instalarte el teléfono y cuándo llegó la primera televisión a casa, estaba ya mediada la década.

Hubo que esperar muy poco para que todo comenzara a revolucionarse, mezclándose lo que nos llegaba desde fuera a nivel de costumbres y de la música, con lo que ocurría dentro con el despertar de la política y el desarrollismo económico.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70
Festival de Woodstock en 1969

Como si todo estuviese relacionado, la mejora definitiva de mi familia y de muchísimas más, llegó apenas unos años después, en los setenta, cuando ya sin necesidad de pluriempleo y gracias a las mejoras salariales y el boom de la construcción, accedieron a una nueva vivienda con cocina y horno eléctricos y ¡¡¡calefacciónl!!!

¡¡¡Por fin como los ricos!!!

Sí, los ricos, porque así veíamos durante nuestra infancia y juventud a quienes vivían en las zonas “nobles” de las poblaciones y disfrutaban de algo que los demás solo imaginábamos:

  • Calefacción
  • Coche
  • Vacaciones de playa y viajes a otros países.

No sé qué porcentaje de la población representarían quienes vivían así, muy pequeño pienso yo, mientras, la gran mayoría usaba la chapa de carbón, viajaba en tren e iba de vacaciones al pueblo, si lo tenía.

Al citar las vacaciones en el pueblo, no me puedo resistir a contar cómo fueron las primeras, y para mí aventureras, vacaciones en el pueblecito del que era originaria la familia de mi padre.

Teníamos que coger el tren de la Robla y tras un “pequeño viaje de 7 horas” sufriendo en los ojos la “carbonilla” de la locomotora, llegábamos a una población en la que nos recogía una furgoneta para continuar viaje.

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Tras otra hora viajando, llegábamos a un punto en el que se acababa la carretera y había que recorrer los 2 o 3 km finales andando y llevando el equipaje ¡¡¡en burro!!!, y no era un truco para turistas.

Por supuesto no había luz en la vieja casa a la que íbamos y gracias a eso descubrí las lámparas de carburo y su olor que se me quedó grabado para siempre, así como la “bucólica imagen” de mi madre con la tabla de lavar la ropa en el río.

Recuerdo que a mi madre “le entusiasmaban” como es lógico estas vacaciones, pero por lo visto, no había otras.

Los estudios, el trabajo y la igualdad de género.

Otro aspecto del nivel de desigualdad de la época era el porcentaje de personas cursaban estudios superiores y además en cada sexo.

Las limitaciones económicas y culturales de las familias, unidas a una necesidad de mano de obra creciente, conseguían que gran parte de los chicos solo estudiasen hasta los 14 años y después entrasen a realizar estudios de maestría en alguna de las grandes fábricas o «de aprendices» en algún taller.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

Las mujeres empezaban a incorporarse al mercado laboral y los estudios de secretaría o de administración, hacían que tampoco muchas siguiesen con estudios medios o superiores.

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Citas del INE sobre la diferencia entre hombres y mujeres en los estudios y las poquísimas personas que cursaban estudios superiores al final de la década:

cabe destacar que, salvo para los estudios más bajos, como es el caso de los primarios, los porcentajes de escolarizados de los hombres son siempre superiores a los de las mujeres,

sobre todo en los estudios superiores donde, todavía en el año 1970, hay un 8% de hombres de las edades señaladas cursando este tipo de estudios frente a un 3% de las mujeres del mismo grupo de edad.

¿Cuál sería la tasa AROPE y el índice GINI en la Euskadi de los 50 y los 60?

Según la actual tasa Arope, la carencia material severa es la proporción de la población que vive en hogares que carecen al menos de 4 conceptos de los siguientes 9:

  1. No pueden ir de vacaciones al menos una semana al año.
  2. No puede comer carne o pescado cada dos días.
  3. No puede tener en la vivienda temperatura adecuada (calefacción/aire acondicionado)
  4. No puede afrontar gastos imprevistos (650€)
  5. Retrasos en renta o hipoteca
  6. No automóvil.
  7. No teléfono
  8. No televisor
  9. No lavadora

Según esto, la tasa AROPE de 1950 a 1959 en Euskadi sería = ¿90%?

Porque había al menos un 10% que sí disponía de todas las comodidades de la lista (menos la televisión, claro).

y de 1960 a 1969 en Euskadi sería = ¿50%?

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

¿Y el índice GINI en esa época?

Las únicas citas al respecto que he encontrado son relativas a estudios de Leandro Prados de la Escosura y, aunque no creo que sean necesarios para demostrar la disminución de la desigualdad en el período, he rescatado tres gráficos:

Quizá el primer debate que podemos abordar con datos de Leandro Prados es el de la pobreza. Entre mediados del siglo XIX y la segunda mitad del siglo XX, su incidencia en España pasó del 90% registrado en 1850 al 60% de 1950. Desde entonces, se produjo un descenso más acelerado de la tasa de pobreza, que cayó al 40% en 1960, al 20% en 1970 y a niveles inferiores al 5% en los años 80, haciendo de España un país desarrollado.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

Si medimos únicamente los ingresos que controla el 0,01% más rico, vemos que su peso se ha ido reduciendo con los años. Si las élites económicas manejaban en los años 30 alrededor del 1,5% del PIB, en 1999 controlaban un 0,8%, es decir, la mitad.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

En resumen, la desigualdad en España desde 1850 tuvo una evolución en forma de “V invertida” o curva de Kuznets, con un aumento hasta principios del siglo XX, una reducción progresiva desde mediados del siglo XX y una estabilización en niveles moderados en las últimas décadas del siglo XX, influida principalmente por el crecimiento económico y no tanto por políticas redistributivas hasta finales del siglo XX.

Desigualdad y Pobreza de los 50 a los 70

Conclusiones.

Creo que no hace falta demasiada argumentación, después de contar cómo vivíamos, para deducir que en esos años la pobreza y desigualdad disminuyeron de forma muy importante.

Y si avanzamos a los 70, 80, 90 y siglo XXI, ¿la desigualdad y la pobreza aumentan o disminuyen?

Lo intentaré descubrir en las siguientes entradas.

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